El lenguaje de la publicidad
Como todo proceso comunicativo, la publicidad tiene su propio lenguaje y sus formas de expresión más eficaces. Como hemos destacado anteriormente, no se trata de informar a una persona, a un público, sino de convencerle, de entrar a formar parte activa de su vida y promover o crear una determinada necesidad que desemboque en el consumo de un bien o servicio; o bien de modificar de algún modo su actitud ante un determinado acto, situación o acontecimiento, por lo que tiende a cumplir ciertas pautas bastante específicas:

- Las imágenes, los textos, los colores utilizados… Todos los elementos gráficos tienden a llamar la atención rápidamente. Por supuesto, no pretendemos ser simplistas, no se limita a utilizar colores “chillones” o frases grandilocuentes, todo dependerá de la temática de lo que se pretende publicitar, y por supuesto del público al que va dirigido. ¿A que no anunciarías de la misma manera un club de moteros que una comedia romántica? Para anunciar un club de moteros, colores oscuros, música heavy metal y frases cortantes pueden resultar muy efectivas, mientras que elementos visuales más cálidos, música más alegre o relajada y la foto de atractivos actores bien cotizados son “el pan de cada día” para la gente que publicita películas de esta clase. Utilizar las técnicas de uno de los productos a promocionar en un campo que no es el suyo podría producir resultados catastróficos. Queda claro, ¿no? Pues seguimos.
- El contenido en texto, que generalmente incluye un eslogan o una frase con gancho, debe ser fácilmente memorizable, ya sea por su sencillez o por su gran fuerza para impactar sobre el público al que va dirigido. En ocasiones ni siquiera es necesario el texto, empresas como Benetton o Coca-Cola, que invierten enormes sumas monetarias en sus campañas de publicidad, se caracterizan por realizar campañas de publicidad altamente efectivas, a menudo prescindiendo de texto -el elemento más “racional”, por así decirlo, de un anuncio- para atacar directamente a las emociones. Y precisamente te hemos puesto estos dos ejemplos a conciencia, porque utilizan técnicas muy diferentes entre sí, pero seguro que en algún momento te has quedado con la boca abierta ante alguna de las muchas y muy polémicas campañas que nos ha regalado Benetton en los últimos años (especialmente durante la década de los noventa y la primera década del siglo XXI), y seguro también que tienes uno -si no varios- anuncios de Coca-Cola grabados en la mente y que prácticamente te han enamorado. Podrás extender la información y fijarte en las técnicas y eslogans que utiliza en la actualidad en la página oficial de la empresa para España, Coca-Cola Company.
- Por último, y en referencia a todo lo anteriormente explicado, debemos tener en cuenta que la publicidad se mueve dentro de dos ámbitos, el objetivo y el subjetivo, también denominados contenido y expresión.
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